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Monday, 10 February 2014
Sunday, 24 March 2013
Ingmar Bergman, repercusiones (Parte 1)
Todo
lo que ocurre en nuestra infancia repercute en nuestra adultez:
nuestra personalidad se determina, los traumas se manifiestan, las
directrices son lanzadas para que inevitablemente sean el faro,
perverso o no, de la vida en su grosor. Ingmar Bergman, uno de los
más destacados cineastas de toda la historia hasta el momento,
monumento de la influencia y del cine con tendencia artística, debe
casi todo el tono de su obra a una infancia dura y castradora.
Ingmar Bergman
Nacido
en un hogar luterano, un hogar con un padre estricto y ultra religioso, duro, bruto y
frío, tuvo que sufrir de la lejanía de la madre: una mujer
presente, pero ausente, a la vez, que le negó su amor porque el amor
no era lo más popular en un casa en la que la rigurosidad religiosa
y la represión eran los estandartes con la que aquellas paredes se
sostenían. Tuvo un hermano mayor y una hermana; ambos con similares
penurias de las del joven Ingmar; lejos del cariño el pequeño
encontró una vía de escape en el único espacio que le permitía la
libertad: su imaginación.
El joven Bergman
El
cine de Bergman es rebelde, innovador, creativo y genial; siempre en
busca de la vuelta de turca, de lo diferente, de la película nueva,
de la vieja obra reconstruida. También es un cine distante, frío en
ocasiones, le abunda un tono melancólico, depresivo, intimista, pero
taciturno; es una cine, aparentemente, intelectual; muchos detestan
al sueco por esto, pero los que se dan cuenta que eso no es en
esencia cierto puede levantar la figura del autor y transformarlo en
un pensador humano y empático...
Todos
estos rasgos son descriptivos de la infancia de Ingmar...
En
este ambiente desolador en el que creció, el pequeño pudo construir
esperanza y vida: el uso de su imaginación le permitió un escape
luminoso de la noche existencial en la que se encontraba. Le mentía
a sus compañeritos de colegio, inventaba que sus padres lo habían
vendido a un circo, que debía irse muy lejos y que viviría rodeados
de animales y artistas; organizaba funciones de marionetas en un
teatro en miniatura para la familia cercana y aquella dónde entran
primos y tíos (que dicho, eran poseedores de otro humor y energía);
todos estos eran actos de rebeldía y sobrevivencia, eran el
aprendizaje y la primera piedra para su díscola actitud profesional.
Sin
embargo, aquello que comenzó a determinar su existencia fue cuando
llegó a sus manos un proyector de cine personal que obtuvo gracias a
una transacción que realizó con su hermano mayor; éste objeto
había sido su regalo central navideño...la vida comenzó a tener un
sentido y su pasión empezó a modelarse en profesión...
"Fanny y Alexander"
Luego
vendríamos plasmada parte de su niñez en varias de sus películas,
casi como un tema recurrente, como aquellas temáticas que se repiten
y repiten en la mayoría de las obras de los grandes autores
cinematográficos (En Hitchcock, por ejemplo, el falso culpable o el
crimen perfecto, etc) La cinta está en más contacto con aquella
etapa de Bergman es “Fanny y Alexander” (1982): la figura paterna
rígida y luterana que termina educando y haciéndose cargo de los
niños-el padrastro-la persona con la que su madre termina sus días,
luego de que su anterior marido falleciera y la familia se
disgregara; el escape fantástico y mágico de Alexander hacia la
imaginación y su irrupción en la realidad, etc; En “Sonata
otoñal” por ejemplo, la relación de la madre y la hija (que es el
tema de la cinta), la primera una figura inmensa, llena de ego y
egoísmo; la segunda, una mujer castrada, opacada e intelectual, que
perdió un hijo y fue marcada de por vida por la relación que tuvo
con progenitora; en “Gritos y susurros” la ausencia absoluta de
la madre y del padre, los maridos abyectos y fríos, el doctor
presente y ausente y la fría opulencia de las familias ricas...
Tuesday, 12 March 2013
Django sin cadenas...
Las películas de Quentin Tarantino siempre son un proceso personal,
una catarsis y una venganza íntima. Son un homenaje a ese joven que
trabajaba en un vídeo club y que veía todo lo que se le pasaba por
delante; son un altar a la pasión contenida por años que tuvo su
drenaje cuando aquel joven hizo su primera cinta; son una
consecuencia natural de su acumulación y cinefilia...
En “Django sin cadenas” recopila su fascinación por el western;
así como en “Bastardos sin gloria” por ese cine iniciático de
principio de siglo, ese de genios en blanco y negro y obras maestras
paradigmáticas de la primera era del cine. Su nuevo film cita al
western americano, a John Ford, al paisajismo amplio y a la gallardía
del héroe, pero por sobretodo a ese deslavado e “inmoral”
western italiano, de gran y pequeña escala, que se introdujo en
América como consecuencia de la producción del hecho en ese país
(el único género completamente gringo que existe)
Y al final todo resulta-como es habitual en su cine-una criatura como
la del Doctor Frankestein: partes de cuerpos desmembrados, muertos,
olvidados, que cobran una nueva vida, pero compuesto de una forma
pagana; novedosa, pero deforme. Es esa deformidad (en un figurativo
buen sentido) la que constituye el estilo tarantinesco...
Las letras rojas del principio están extraídas directamente de ese
cine italiano de pistolas y ponchos, ese western a lo “El gran
silencio”, a lo “Django”, ese explotation ubicado en América,
pero con sangre latina. Lo deslavado de la fotografía también; y
por, sobretodo, ese tono parco, melancólico y trágico que se hace
presente en el viaje a caballo que realizan Django y el dentista,
éste pretende ayudar al primero a que recupere a su esposa que es
propiedad de un despiadado dueño de hacienda...
Django de Franco Nero
Lo curioso es que cuando uno piensa en Spaguetti western (los western
hechos en Italia) evoca inmediatamente a Sergio Leone, a su trilogía
del hombre sin nombre, a sus tomas radicales y a la música de Ennio
Morricone, sin embargo ESE cine de vaqueros italianos no es el que
cita Tarantino; aquel se encuentra más en Kill Bill que en Django.
Acá estamos hablando del cine B de pistoleros, el cine más olvidado
y violento. Éste sin duda se aleja del Americano, pero son hermanos
en melancolía y testosterona...
El gran silencio
Otro elementos que Tarantino introdujo es ese con el que viene
experimentando hace unos años: las reivindicaciones históricas
ficcionadas o, como podríamos llamarle también, las venganzas
históricas o correcciones de errores históricos a través de la
ficción; y esto no es más que ocupar la ficción para hablar de la
realidad y de la ficción al mismo tiempo.
Me
explico: si existe alguna posibilidad de que los judíos se venguen
de los alemanes y de Hitler es a través de la ficción; si existe
alguna chance que los esclavos se venguen de los yankies sureños es
a través de la ficción; todos sabemos que eso ya no va ocurrir,
aunque sí se podría en la ficción; lo cual sólo nos está
diciendo que: esto es ficción; hablemos de la ficción, no
de la realidad (Aunque ésta
trate de un hecho histórico)
Un amigo hace un tiempo me decía que cuando vio “Pulp Ficción”
se sorprendió y se dio cuenta que estaba contemplando algo
completamente nuevo, que todas las cintas de Tarantino le parecían
impresionante mente originales; y así hay mentes que lo siguen
acusando de copión...
Friday, 8 March 2013
Cinepata, pieza revolucionaria.
Es innegable: con la aparición de internet en las pantallas de
nuestros computadores el acceso a más y mejor cine se democratizó;
los usuarios comenzaron a compartir su material y muy pronto tuvimos
acceso gratis a cintas “hard to find” (muy difíciles de
encontrar) y a material de otras partes del mundo con el solo hecho
de apretar una tecla y darle al ícono de Download.
Hoy por hoy los sitios de descarga, pagados y gratis, son pan de cada
día. Pero existen en el mundo espacio virtuales dónde los
cibernautas pueden bajar gratis con todos los derechos adquiridos,
sin problemas legales y con toda absoluta libertad.
Acá en Chile tenemos un ejemplo notable: Cinépata.
La página la creo Alberto Fuget, quien se la jugó por este proyecto
y creó un espacio para el cine independiente nacional. ¿Cuál es la
gracia de cinépata?: puedes bajar cine chileno gratis y sin
restricciones. Cine chileno hecho para grandes salas y cine chileno
hecho en vídeo para ser visto en pequeños festivales (éste el tipo
de películas que prolifera en el sitio) y cine chileno hecho en
vídeo, quizás, para ser visto y bajado por internet.
El proyecto comenzó con unos pocos largometrajes, incluidos los de
Fuguet; luego la cosa creció y si uno ingresa a la página hoy se va
encontrar con cortometrajes, largometrajes (muchos, chilenos y
latinoamericanos) artículos, recomendaciones y más de una sorpresa.
Cinepata no sólo te permite ver la cinta online si no también
bajarla en la calidad que uno estime. Cualquier persona puede enviar
su trabajo a cinépata, claro, entran trabajos que tengan cierta
calidad técnica y artística o comercial, porque para ver cine
casero hecho por alumnos de séptimo básico para un ramo audiovisual
tenemos Youtube...aunque quién sabe.
La plataforma resulta un sitio atractivo para productoras y
distribuidoras que pretende encontrar nuevos talentos para sus fines
artísticos y comerciales. Funciona, entonces, como un vitrina para
los autores nacionales que pretendan mostrar su trabajo al público y
los interesados en comprar la obra. Lo dificultoso de la muestra y
adquisición de cine chileno es que los trabajos tienen que viajar a
veces miles de kilómetros para llegar a un festival, exhibir la
cinta y posteriormente hacer el respectivo pitching con los
productores y dueños de compañías; con los beneficios de las
plataformas virtuales ese viaje se acortó y las exhibiciones
digitales, como las que ofrece cinépata, están disponibles para los
ojos del mundo...
El nuevo cine chileno
Cuando uno reflexiona en lo que existe en cinepata se puede dar
cuenta de la gran cantidad de potenciales cineastas tenemos, el
problema sigue siendo, y por el momento seguirá siendo, que no
existen salas que acojan a estos creadores que no sean las grandes
multinacionales de pantalla grande que rara vez exhiben cine
independiente; todo lo contrario su preocupación es el cine que
pueda llenar salas y traerles frutos (lo que es lógico) y,
lamentablemente, el cine “hecho en casa” aún no resulta lo
suficientemente lucrativo.
Les invito a revisar la página y a tener acceso a buen cine chileno;
a conocer nuevos cineastas y ver las posibilidades que la realización
independiente nos puede entregar...
www.cinepata.cl
Friday, 25 January 2013
La nueva teoría de la imagen en papel.
Lo cierto es que nadie te enseña a escribir un guión de cine...¿o
no?
Cuando Hollywood empezó a formase como industria, luego de los
primeros veinte años del siglo XX, los productores y dueños de las
grandes empresas fílmicas se empezaron a dar cuenta de la
importancia de las películas en su forma de papel. Abrieron los ojos
y notaron que mientras mejor el guión, mejor la producción. Pero no
existía referente previo que les indicara cómo se escribe un guión
o una teoría de la que agarrarse; lo único que tenían claro era
que sus éxitos aumentaban con la concreción de un libreto sólido y
coherente; se hacía camino al andar, nada más...
El referente número uno era Aristóteles y todo lo que la teoría
teatral les ofrecía. Aún así se ahogaban en su ignorancia. Para
paliar esta falta de conocimiento convocaron a los que sabían de
historia: a los escritores. Es por eso que durante varios años los
autores de novelas se encargaron de escribir los guiones que iban a
ser imagen...pero esa época de grandes escritores en la industria
como Truman Capote, por ejemplo, se acabó, y con la valorización de
los directores como engranaje fundamental de una cinta y su rol como
escritores el panorama fue cambiando...
Truman Capote, escritor y guionista de cine
La teoría de guión hoy en día se ha consolidado y está en mano
ciertos académicos que han formulado sus formas y formulas, ¿por
qué no decirlo? El más pragmático es Syd Field, que usando y
abusando de la estructura aristotélica (esto es: acto1, acto2,
acto3; Planteamiento, desarrollo y conclusión) creó un marco
teórico muy relacionado con fórmulas y pasos a seguir que te
llevarían de la mano a escribir un buen guión. Fue muy criticado
por eso y, aunque se ganó una gama de seguidores, no fue mirado bien
por el medio y por sus pares.
Syd Field y su paradigma
Robert McKee, en cambio, tiene un sólo libro, pero ha ganado
admiradores y respeto por la postulación de muchas formas sobre las
fórmulas de Syd Field. Además, ha viajado por todo el mundo
exponiendo su taller y ha llenado teatros, cuál estrella de rock,
donde realiza su charla y habla de su libro. Es un tipo valioso.
Incluso ha sido interpretado en películas (por un actor en el
contexto de su taller)
El malhumorado Robert McKee
A pesar de toda la nueva teoría, de la literatura, sólo uno puede
escribir un guión, nadie más puede hacerlo por ti. Es tu talento,
tus películas, tu experiencia. Entonces, ¿puede alguien enseñarte
a escribir un guión de cine?
Thursday, 17 January 2013
Tarantino ficción.
El flujo eléctrico de la influencia se
ha hecho notar desde que el arte se comenzó a manifestar con cierta
amplitud masiva, aunque muchas veces estaba más relacionada con el
plagio-en un principio-que con cierto toque. Cuando se comenzó a
reconocer y aceptar que existían influencias entre artistas y éstos,
a su vez, reconocían que se había maravillado con el trabajo de tal
pintor o de tal autor literario o dramaturgo, se abrió el camino
hacia la gran institución en la que la inspiración habita hoy...Así
los paradigmas se fueron configurando, y destruyendo y configurando
nuevamente...
A Quentin Tarantino se le ha dicho de
todo: ladrón, poco original, cara dura...cuando, al mirar sus
películas más a fondo y ni tan profundamente, se dan cuenta que
muchas de ellas están construidas con la materia prima de otras, y
muy cercana a la reescritura exacta. Sin embargo, la literalidad con
que el autor de “Pulp fiction” extrae y construye no es más que
lo mismo que hace el resto de los directores, pero de manera más
densa y abierta. En sí, aquel mecanismo es una herramienta, una
forma de lenguaje y mensaje; posee significado.
Reciclaje significa reutilización,
transformación y uso diferenciado; una copia es más bien un
traslado de atributos en el espacio y el tiempo. Tarantino es un
apasionado por las películas. Es tan conocedor de éstas y su amor
es tan profundo, que las de su autoría son venas adicionales del
cuerpo de todas las que le hicieron click alguna vez. Son tumores
benignos palpitantes. Lo irracional, soberbio y apresurado sería
tratar a Tarantino de “copión”, porque el talento de este
cinéfilos de Los Ángeles es multifuncional.
Tarantino es el hijo ilustre de la
posmodernidad. Él está consciente que vive en ella y como buen
residente entiende sus derechos y deberes. Sabe que se le permite
mezclar, importar, transformar y reescribir el arte pasado; sabe que
se ha llegado a un puerto en que se cree que ya está todo hecho, y
gracias a esta convención/confusión no hay jueces que obstruyan el
mirar hacia el mundo audiovisual pretérito de dónde proviene
nuestra pasión y así traer al presente un poco de ella. Por ende,
no queda otra que reciclar y componer. Tarantino lo entendió así y
se dedicó a cocinar los restos de su nostalgia. La mixtura
posmoderna te permite mezclar obras anteriores, con hechos
históricos, con estilos incongruentes, con formas incasables; y por
eso sus películas son como son y son tan aceptadas y adoradas,
porque digámoslo, amamos ver esas escenas viejas con cara nueva.
Ahora todos sus posibles defectos se
transformaron en estilo; las características de su cine son su carta
de presentación, y la audiencia está ávida de disfrutar de sus
“plagios”. Con el estreno de “Django unchained” la carrera de
Quentin Tarantino ha dado otro paso más hacia la consolidación y
hacia el respeto supremo; sus películas han madurado y el peso de
sus escenas ha ganado en formalidad, tempo y suspense. Es un autor
maduro que entiende el cine mucho más que algunos que se dicen
amantes del celuloide y pensadores.
Monday, 14 January 2013
Música, películas, emoción, opción.
El cine, como es sabido, es una recopilación funcional y necesaria
de muchas artes: tomó elementos de la música, del teatro, de la
fotografía, de la literatura, etc. Y de la suma, más uno, modeló
la particularidad de su cuerpo artístico. El montaje es su celular y
su alma, aquel elemento que hace que la suma de todas sus partes no
formen un monstruo tipo la criatura del Doctor Frankenstein, sino que
sea un ser luminoso, único, no un adefesio de extremidades.
La música aportó muchísimo y hoy es indispensable, tanto que se ha
formar una industria paralela a la del propio cine. Se venden bandas
sonoras por separado y los compositores tienen tanto o más renombre
que algunos directores. Aún así, la musicalización de muchas
películas sigue siendo una opción, por lo menos en el cine en que
el autor tiene mayor control de su obra.
Ingmar bergman, por ejemplo, escapaba mucho de la música incidental.
Le interesaba más aquel instrumento que sonaba dentro del cuadro, en
plena diégesis, y que comprometía a un personaje parte de los
elementos del drama. La música era un personaje más; otros autores,
más dentro de la industria más comercial (sin restarles mérito)
utilizan los recursos musicales que la orquestación les puede
entregar. La música suma muchísimo a la hora de reforzar una
emoción. Es tan potente cuando se trata de comprometer al espectador
con la escena y al drama que a veces es el elemento esencial el
momento. Así, autores se han asociado a compositores que le resultan
fetiches y han respaldado sus ideas con las ideas y sentimientos de
aquel. Varios ejemplos: Spielberg/ John Williams, Tim Burton/Dany
Elfman; Los hermanos Coen/ Carter Burwell, etc, etc, etc.
Y hay autores que simplemente optan por la música envasada como
Tarantino, que aprovechando su gusto por la cultura pop de los
setenta, metió en sus películas muy buenas canciones que, unidas a
sus recicladas y potentes escenas, creaban un momento cinematográfico
significativo, memorable, llena de esa emoción que sólo se siente
en el cine.
La experimentación es rara, pero ha ocurrido, y el que más la ha
llevado a su límite es Jean-Luc Godard. En su cine más clásico y
en el posmoderno ha intentado buscar caminos nuevos. Ya sea a nivel
de montaje como de uso el autor de la nueva ola supo darle una
vuelta de tuerca a la materia musical y concretar experimentos que se
transformaron, con los años y la maduración, en estilo...
En Chile, con el desarrollo de su industria, se ha adquirido
consciencia de la importancia de la música y se la ha abierto las
puertas a nuevos autores y nuevas temáticas musicales. Argentina y
Brasil nos llevan ventaja porque, por supuesto, la tradición es más
extensa y rica...
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